Homenaje a Chaikovski en la Plaza del Obradoiro (sábado 28 de julio, 20:00 horas)

Jueves, 26 Julio, 2018

La Real Filharmonía de Galicia participa con un segundo concierto en las celebraciones de las fiestas del Apóstol, conmemorativas del Día de Galicia, manteniendo su compromiso con el público de la ciudad. La orquesta responde así además a su propósito de acercar el gran repertorio sinfónico a todos los públicos, saliendo a la calle, como también se hará en septiembre con varios conciertos gratuitos al aire libre, en barrios emblemáticos de Compostela.

 

La Plaza del Obradoiro acogerá este sábado, 28 de julio, un concierto dirigido por el maestro titular de la agrupación, Paul Daniel, a las 20:00 horas. Las entradas para las sillas, que eran gratuitas previa retirada de la invitación en la taquilla del Teatro Principal, ya están agotadas; pero se podrá acceder a la plaza hasta completar el aforo. En caso de lluvia, la actuación se trasladará al Auditorio de Galicia.

 

El concierto será un homenaje al compositor romántico ruso Piotr Ilich Chaikovski (1840-1893). Es el autor de algunas de las obras de música clásica más hermosas y populares del repertorio actual.

 

La actuación en la Plaza del Obradoiro comenzará con varios fragmentos de El lago de los cisnes, que Chaikovski escribió a petición del Teatro de Moscú, en 1875. Se trata del primer ballet escrito por un compositor de música sinfónica, ya que en la época esta tarea estaba reservada a los músicos especializados en ballet. El autor, encantado con la idea de componer un ballet, decide inspirarse en una pieza que había escrito cuatro años antes para niños de su familia, en el transcurso de sus vacaciones. Aunque en su estreno no tuvo muy buena acogida, en la actualidad es una obra universal, que ha sido presentada en numerosas versiones diferentes.

 

Los músicos interpretarán también la Sinfonía nº 5 de Chaikovski, que compuso en tres meses, y tiene como hilo conductor el poder del destino. Se estrenó en 1888 bajo la batuta del propio compositor, con una fría respuesta por parte de la crítica, lo que generó dudas en el autor sobre la calidad de la obra. Pero con el paso del tiempo se confirmó como una de las piezas de referencia del repertorio clásico.